martes 3 de abril de 2007

Plastidepop 2007



Me decía Miguel Ángel desde Madrid (por cierto, ¿para cuándo el blog de Moderna?) que por qué no hacía un resumen del festival Plastidepop, el pasado fin de semana en Zaragoza. Y aquí me lanzo.

En primer lugar, pudimos estar sólo en medio festival. Ya parecía difícil que pudiéramos ir el viernes, pero para terminarlo de confirmar, el coche nos dejó tirados en mitad de la autopista (yo que pensaba que los coches ya no hacían estas cosas), y llegamos a Zaragoza bastante avanzada la noche. Por lo que hasta el sábado no pudimos encaminarnos hacia la sala Oasis, que resultó ser un marco perfecto para un festival como éste.

Los primeros en salir al escenario fueron el grupo sevillano-argentino Montevideo. Me gustó mucho el concierto que dieron (quizás porque tampoco tenía grandes expectativas), y la verdad es que me supo a poco. Aunque por desgracia para ellos (no para nosotros, que estábamos muy cómodos) la sala estaba aún medio vacía.

Mientras tocaban, me encontré por allí a Rafa Skam, de quien hablaba en el anterior post; me confirmó que lo había leído y que, tras ver mi comentario, había pedido ya el CD de The Ballet al grupo. Le parecía un firme candidato al siguiente Planeta Amarillo (ya me lo imaginaba). Precisamente, después de tocar Mirafiori, subieron a pinchar un rato Vacaciones Diyeis (Rafa Skam y Ruth), que en principio estaban programados para pinchar al final de los conciertos, y nos deleitaron un rato con su buenísimo gusto musical (es decir, coincidente con el mío).

Tras este paréntesis, fue el turno de Parade. Aunque sólo sea porque Guille Milkyway eligió el título de una canción suya para nombrar a "La Casa Azul", cada vez que lo oigo intento escucharle con una cierta atención, pero la verdad es que, a partir de la tercera o cuarta canción, me resulta muy pesado. Y esta vez no fue la excepción.

Mientras tocaba Parade, el lugar se iba llenando más y más de gente, que esperaban al (merecido) cabeza de cartel de la noche. Hasta que, finalmente, desaparecieron del escenario los teclados y los portátiles de Apple, y fueron sustituidos por las guitarras de La Habitación Roja. Empezaron el concierto con "La Edad de Oro", y fueron encadenando éxitos uno tras otro, dejándonos un concierto espectacular. Tenían al público completamente entregado, mientras ellos nos ofrecían un derroche de decibelios que hicieron vibrar a los que estábamos en la sala y me imagino que a parte del vecindario.

El vídeo que pongo a continuación se ve muy mal y se oye peor, ya que lo hice con el móvil, pero puede dar una idea aproximada del concierto y el público:


Y, tras este conciertazo, salió al escenario "El Gran Puzzle Cózmico", al que no conocía, y que consistía en un individuo ataviado con peluca y gafas modelo "chaval de la peca" (que luego se quitó), haciendo música electrónica con letras absurdas. La verdad es que todo tipo de música es respetable, pero en este caso no se qué pintaba en un festival de pop como éste.

Y esto fue todo; por lo demás, yo aproveché para comprarme en los stands de fuera el último número de Georgy Girl, y Blanca se compró la camiseta que luce en la fotografía que abre este post.

Y hasta el año que viene...

1 comentarios:

La Moderna dijo...

Minucioso y crítico. Gracias por dejarnos crónica del festival a los que no pudimos asistir.
Y sí, prometo nueva entrega de mi querida aspirante a moderna, antes del verano. Lleva un poco de todo lo que, hoy por hoy, me (con)mueve, sean neuronas o pies.